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Que aprendimos, que enseñamos

Nuestra relación con nosotras mismas esta signada por la influencia positiva o negativa de la educación que hemos recibido y sobre todo de “como” la hemos recibido.

A estas alturas creo que es indudable la influencia que han ejercido en nosotras las opiniones de nuestras madres y nuestros padres.

NO para criticarlos o condenarlos por lo que no “supieron hacer bien”, sino para contextualizar quienes somos y como somos.

Así mismo dentro de la formación e información recibida en nuestra infancia, no podemos dejar de tener en cuenta a los educadores, familiares y amigos qué con su manera de vincularse con nosotras, también han influenciado en nuestras creencias tanto potenciadoras como limitantes.

Cuando ponemos en contexto ciertos recuerdos, ciertas opiniones, ciertos juicios de valor, ciertos prejuicios escuchados cuando éramos niñas, podemos analizarlos y razonar hoy como adultas, si es lo que nosotras pensamos, sentimos y queremos en nuestro presente.

Quiero regalarte un poema de Dorothy Law Nolte, que puede ayudarte a entender algunas reacciones que a veces puedes tener y no les encuentras explicación.

Es un poema muy interesante para las mujeres que son madres.

Los niños aprenden lo que viven

Si los niños viven con reproches, aprenden a condenar.

Si los niños viven con hostilidad, aprenden a ser agresivos.

Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.

Si los niños viven con lástima, aprenden a auto compadecerse.

Si los niños viven con ridículo, aprenden a ser tímidos.

Si los niños viven con celos, aprenden a sentir envidia.

Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Si los niños viven con ánimo, aprenden a confiar en sí mismos.

Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.

Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar a los demás.

Si los niños viven con aceptación, aprenden a amar.

Si los niños viven con aprobación, aprenden a valorarse.

Si los niños viven con reconocimiento, aprenden que es bueno tener una meta.

Si los niños viven con solidaridad, aprenden a ser generosos.

Si los niños viven con honestidad, aprenden qué es la verdad.

Si los niños viven con ecuanimidad, aprenden qué es la justicia.

Si los niños viven con amabilidad y consideración, aprenden a respetar a los demás.

Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en los demás.

Si los niños viven con afecto, aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

Dorothy Law Nolte

                                                                                               Poeta

Como te decía, este poema es muy interesante para las mujeres que son madres y también para todas las que SOMOS HIJAS.

Porque puede que no seas madre, pero seguro que eres hija, ¿verdad?

Desde tu visión actual te invito a reconocer de qué manera te influyó lo aprendido en tu infancia y así comprenderte.

Y si crees que tienes que modificar algún aspecto, darte el permiso para cambiarlo.

¡Estás a tiempo para hacer todos los cambios que decidas en tu vida!

Gracias por entrar en mi blog.

Si te ha gustado y piensas que pudiera servirles a otras mujeres de tu entorno, no dudes en compartirlo, seguro que ellas también te estarán agradecidas.

¡Aprovecha esta Oportunidad!

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